Trash the dress es un término americano utilizado por primera vez por el fotógrafo Mark Eric. Una traducción al español sería’deshazte del vestido’. Es una nueva tendencia, mayoritariamente fotográfica (se realiza tam bién en video), que contrasta un elegante vestuario con escenarios totalmente fuera de lugar. Los vestidos que se usan para este estilo de sesión pueden ser de noche, graduación y los más comunes, de bodas.

Un vestido de novia se utiliza sólo el día de la boda, después termina olvidado en el closet durante años. Esta corriente propone, sacar el vestido de novia para tomar una sesión espectacular en lugares y  circunstancias fuera de lugar e imposibles de realizar el día de la boda.

Por lo mismo, la sesión es realizada días o semanas posteriores al casamiento. Los novios tienen la oportunidad de volver a portar sus trajes y que el recuerdo de sus atuendos queden plasmados en una sesión de foto artística.

Locación de la sesión.

Las locaciones para realizar dichas sesiones asi como los medios para desbaratar el vestido varían. Las fotografías pueden llevarse a cabo en el mar. en basureros, campos, edificios abandonados, en la calle, en fin, en cualquier lugar sin importar si el vestido se podría ensuciar, trozar o maltratar porque al final de cuentas de eso se trata.

El agua es el elemento más utilizado en estas sesiones, ya sea en el mar, una alberca o inclusive una fuente. También se utiliza el lodo, comida y en circunstancias más extremas se puede llegar a rasgar y destrozar el vestido literalmente.

Esta tendencia es cada vez más conocida y cada vez son más las parejas que la llevan a la práctica. Muestran su lado aventurero, dejándose llevar por su personalidad y creatividad del fotógrafo.

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