Una de las decisiones más importantes en la vida es el matrimonio, es elegir a la persona que según nosotros cumple con todos los requisitos para que le demos el “sí” tan esperado.

Por lo regular evaluamos lo que “tiene” o “no tiene’ la persona con la que nos vamos a poner de novios o nos vamos a casar; y esto es bueno, pero no suficiente para asegurar la felicidad. También necesitamos pensar que la felicidad no viene cuando tratamos de obtenerla de otros, sino cuando la ofrecemos.

Muchas personas cuando se les pregunta “¿por qué no te has casado?’ Contestan: “porque todavía no he encontrado a la persona que me va a hacer feliz”, esto suena bien, pero cuando vas al matrimonio esperando que el otro te haga feliz, algo está incompleto.

Una de las actitudes que ambos deben llevar desde el noviazgo y hasta su matrimonio es la decisión de otorgar la felicidad a la pareja y no estar pensando en el beneficio que voy a recibir, sino en lo que estoy dispuesto a dar.

DECISIONES IMPORTANTES:

1._ Ser amables con el cónyuge. La amabilidad debe empezar desde el noviazgo y llevarse hasta él matrimonio. Muchos creen que mostrar amabilidad con el cónyuge es signo de debilidad, pero una persona amable muestra su grandeza moral ya que es capaz  de valorar con su trato a la persona que será
Su compañera (o) durante toda la vida.

Ser amables es consideración, hacer sentir bien a la otra persona, ayudar a hacer su vida más placentera y no ser una carga.

Cuando soy amable con mi esposo, lo hago sentir especial. Dice un proverbio:”muchos hombres proclaman su propia bondad, pero hombre de verdad, quien lo hallará?” si ya encontraste el tuyo entonces muéstrale lo importante que es para ti, dejemos de creer que estamos para recibir y empecemos a pensar más en la pareja.

De igual manera, no hay nada que proporcione mayor felicidad a una mujer que ser tratada con delicadeza, “mujer ejemplar, ¿quién la hallará? Es más valiosa que las piedras preciosas’ si tienes esa mujer por compañera conquístala cada día con detalles de amabilidad.

2.- No buscar dominar la relación. En las relaciones que llamamos “tóxicas” siempre habrá un dominante y un dominado, es decir, el que le gusta controlar, encontrará alguien que fácilmente es doblegado.

Una pareja saludable siempre estará alerta de no caer en los excesos de control del machismo y del matriarcado. Las dos cosas han existido desde siempre; muchos hombres son machistas (desean que se haga todo lo que ellos dicen), pero las mujeres no se quedan atrás, cualquiera que sea el caso, dominar lleva la connotación del egoísmo, mientras que dar participación abierta en la relación para ambos, siempre será más saludable.

Es bueno pensar que las decisiones de más peso y responsabilidad le toquen al esposo (eso nos conviene a las mujeres), aun así. esto no quiere decir que ella deba permanecer callada sin la oportunidad de expresar su manera de ver las cosas.

Una pareja inteligente aprenderá a acoplarse y complementarse ya que los dos tienen aportaciones valiosas a la relación.

3.- Buscar una buena comunicación. A la hora de comunicamos se involucra nuestro tono de voz, nuestros gestos faciales, las palabras y el lenguaje corporal.

Necesitamos decidir que la comunicación será una prioridad en nuestro matrimonio, sin ella se pone en riesgo todo lo que hemos alcanzado hasta ahora.

Para la mujer comunicarse con su pareja es más que dar información, es conectarse emocionalmente, verse a los ojos, tomarse de la mano y tomarse el tiempo sin prisas.

El hombre necesita trabajar más en la comunicación ya que esta no es algo prioritario para él, pero pueden llegar al punto medio en donde los dos se sientan satisfechos con el nivel de comunicación que están teniendo.

Cuando se comuniquen, sean objetivos, aprendan a escuchar, seleccionen las palabras para decir la verdad de la mejor manera y encuentren el momento oportuno para hacerlo. Recuerden que un lenguaje de amor, valoración y respeto brinda seguridad y confianza y hará que los dos se sientan más cerca el uno del otro.

Entrar en el matrimonioeslaexperiencia más emocionante que un hombre y una mujer pueden disfrutar, quisiera decir que la emoción va a ser suficiente para mantenerlos unidos el resto de sus vidas, pero no es así; será parte, pero no suficiente.

Los matrimonios que permanecen son los que deciden trabajar en su relación y ponen el 100% para lograrlo. Decidan desde ahora que su matrimonio será mejor que todo lo que han conocido hasta ahora y comprométanse a alcanzarlo.

Inviten al creador del matrimonio a su hogar y sin duda será un refuerzoque les Impulsará a tener el matrimonio más emocionante que jamás imaginaron.

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