La novia lleva un kimono blanco y largo aunque en la recepción aparece vestida con otro de colores muy vivos y bordados; se cambia una tercera vez y se pone un vestido de noche. Los vestidos que se pone ese día no pueden ser usados de nuevo, y a veces se regalan y otras se reciclan en edredones o ropa de cama para la pareja. El rojo y el blanco son colores típicos en Japón así como las sopas que se sirven e incluso los helados en estos dos colores.

Las bodas en Japón

boda-en-japon1Desde tiempos inmemoriales casarse en Japón tiene una cantidad enorme de significados y detalles, tal como corresponde al carácter japonés, tan lleno de matices, ornamentos y lujosas ceremonias en las que no se escatima nada. De ahí que sea uno de los lugares del mundo más caros para celebrar un matrimonio y que muchos japoneses viajen a otros países para casarse porque no pueden permitirse semejante gasto de dinero y medios.

Son bodas tan formales y privadas que más allá de la unión de dos personas significan la unión de dos familias para toda la vida. Aún hoy en día el diez por ciento de los enlaces están pactados por la familia. Las parejas suelen casarse con unos treinta años.

La ceremonia en Japón

La ceremonia tradicional japonesa se celebra bajo el Sintoismo ya que la mayoría de la población pertenece a esta religión que significa: “El Camino de los Dioses”. Antes de la ceremonia hay un ritual de purificación.

Los novios deben ir ataviados con el traje tradicional japonés.Antiguamente no se intercambiaban anillos pero hoy día sí se hace. Antiguamente bastaba con un rosario llamado Juzu.

 

Lo que realmente constituye el momento principal de la ceremonia es beber el sake, rito que se conoce por el nombre de San San Kudu que significa Tres – Tres – Nueve y que representa el cielo, la tierra y el ser humano. No beben sólo una tacita de sake, toman varias: una grande, otra mediana y otra pequeña montadas unas sobre otras y en un determinado orden. Los novios dicen unas palabras que representan el juramento de unión ante los familiares y el oficiante cierra con otras palabras la ceremonia.

El papel de los invitados

Los discursos de los invitados también son habituales haciendo honor a los novios. No se baila y la luna de miel también forma parte del casamiento y es, al igual que en Occidente, un viaje. No es costumbre hacer regalos. Se da dinero envuelto en bellos papeles decorados que sirve para costear los gastos de la ceremonia.

Más tradiciones japonesas…

Intercambian objetos que simbolizan la felicidad que tendrán en su vida de casados. Entre los más curiosos: una falda para la novia que significa la fidelidad y un ventilador que expande el aire sugiriendo el mejor futuro.

Un alga llamada Kombu es el deseo de fertilidad y una familia saludable así como el hilo de lino que significa “lazos fuertes” y “cooperación en la vida”. Luego hay una serie de objetos de suerte que también son entregados.

La ropa en las bodas japonesas