Parece que fue ayer. Ya ha pasado un año desde que ‘Boda & Vida’ dejó de ser un proyecto editorial multimedia basado en la calidad para convertirse en una realidad que hoy ofrece su segunda entrega. Aquella aventura innovadora, nacida de una singular alianza entre una marca muy conocida de autos lujosos, la auténtica referencia mundial de la calidad ligada al automóvil, e índice Comunicación, una empresa jerezana dedicada al mundo de la comunicación, regresa como una iniciativa plenamente consolidada. Y vuelve a hacerlo gracias a la implicación de Cadimar, el concesionario del fabricante alemán para Jerez y la provincia de Cádiz.

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La fórmula de reunir una revista de cuidado diseño y con propuestas redaccionales que pretenden marcar tendencia en el sector de las bodas no nos parecía entonces bastante. De allí que fuésemos ambiciosos y optásemos por completar esos contenidos con una auténtica guía de estilo de vida que recogiera las propuestas más exclusivas en ámbitos como la gastronomía, las compras, el ocio… Lejos de conformamos con poner en marcha una iniciativa editorial sin precedentes, apostamos también por las nuevas tecnologías de la comunicación y desarrollamos un portal web que permitiera multiplicar los impactos en nuestro público objetivo.

Un año después, el balance no puede ser más positivo. La respuesta del público en general y de los anunciantes en particular ha superado todas las expectativas. Uno y otros nos abrumaron con su acogida, y han sido la principal fuerza que nos ha empujado a esta segunda edición.

Hoy, como hace un año, ya fuera sobre el papel impreso, desde la pantalla de un ordenador o un ‘smartphone’, la receta es la misma: una máxima exigencia de calidad y excelencia, tanto en los contenidos informativos y en el diseño de ambos soportes como en los socios comerciales que nos acompañaran en la singladura. ‘Boda & Vida’ debía ser sinónimo de buen gusto, de pasión por disfrutar de los pequeños placeres que están a nuestro alcance, o que no lo están, pero que suponen un estímulo para afrontar las dificultades de la aventura, esa sí arriesgada, del día a día.

Quienes tenemos la responsabilidad de pilotar este proyecto somos conscientes de las especiales dificultades que la crisis económica está generando a las empresas que aparecen en nuestras páginas y que han hedió bandera de la atención al cliente y de la exclusividad. Igualmente, valoramos la valentía de la que hace gala cualquier pareja al plantearse afrontar su boda, en un momento en que las inseguridades superan a las certezas. Y exactamente lo mismo sucede con aquellas personas que siguen interesándose por fórmulas, tradicionales o novedosas, con las que disfrutar de los pequeños o grandes placeres de la vida. A todas ellas, hoy más que nunca, nuestro más sincero agradecimiento.