Encontrar a nuestro príncipe, es realmente emocionante. Disfrutar el noviazgo, la primera vez de tomarse la mano, un beso, salir y presentarlo. Después establecemos una rutina y continuamos conociéndonos un poco mas, ¡claro sin mostrar el lado «oscuro»que tenemos!

Después la gran sorpresa, ¡el anillo!… y todo se vuelve un torbellino, lagrimas de felicidad, emociones a flor de piel, mi familia, su familia, la fecha para la boda, iglesia, local, adornos, invitados, «showers», vestido, etc. Todo es color de rosa, los gastos van saliendo, todos ayudan tíos, primos, hermanos, etc. Llega el gran día y decimos «Sí acepto» y para no dejar cabo suelto también lo firmamos.

Cuando pasa toda la locura que conlleva una boda nos damos cuenta que estamos «CASA2”, y viene de nuevo todo un descubrir, la primera vez en todo como esposos, por un lado el aspecto emocional, sexual y de convivencia y por el otro la responsabilidad y obligaciones que implica el matrimonio, Ahí es cuando surge el PERO, Queremos que todo se haga como»YO» lo soñé, diseñamos situaciones, horarios, queremos poner en practica lo que tanto soñamos acerca del matrimonio, lo que queremos y no, repetir de las experiencias de nuestros padres.

screenshot_93Hoy en día la vida nos lleva de prisa, en la pareja actual por lo general ambos trabajan, llegan a casa cansados y lo bonito del matrimonio se vuelve rutina. Nos olvidamos de cómo comunicarnos con nuestra pareja y descubrimos ellado «oscuro» de la otra parte, cosas que en un principio no fueron Importantes, pero ahora toman otra dimensión. Empezamos a quejarnos, nos ponemos de malhumor y queremos que todo se resuelva por arte de magia, o lo que es mejor… ¡que lo resuelva la otra parte, y si no funciona pues… se acabó!. Aquí es cuando debemos hacer un alto total y analizar nuestra situación, el matrimonio no es siempre miel sobre hojuelas, ninguna pareja es Igual que
otra, ya que esta constituido por dos personas y ambas son responsables de lo que suceda o deje de suceder con la pareja en si. Sin caer en el machismo o feminismo, el hombre debe conservar su fundón de ser cabeza de una casa, el debe ser el carácter, la fuerza y la mujer debe conservar su femineidad, debe utilizar su Inteligencia, fortaleza y corazón para guiar el carácter y la fuerza de su hombre.

Comunicarse y ponerse de acuerdo, atenderse, ayudarse mutuamente en sus necesidades es clave primordial en un matrimonio y esto cambia con el tiempo, ya que la relación en sí va cambiando a través de los años, debemos aprender a conocer a la otra persona, darnos nuestro espacio y tiempo sin caer en abismos.

Nunca olvidar Respetar y Amar a esa persona, que me hace sentir muy especial y a la cual yo hago sentir especial y que le dije “SI ACEPTO»