“Debes realizar tu primer cita en cuanto sepas la buena noticia será la oportunidad perfecta para que el médico recabe la información necesaria acerca de tu embarazo»

Surgen muchas dudas a partir del momento en que se confirma un embarazo, iniciando con la fecha de la primera cita, a la cual deberás acudir apenas sepas la buena noticia, ya que aunque cuando tienes un mes o menos de gestación no se podrá observar como tal el embarazo dentro del útero, sí se podrá hacer una revisión ultrasonografía completa para descartar que el bebé no se encuentre fuera del mismo, o si no existe patología ginecológica agregada en la madre como quistes de ovario por ejemplo.

La primera consulta prenatal será la oportunidad perfecta para que el médico recabe la información necesaria acerca de la fecha de la última menstruación, hábitos previos, uso de anticonceptivos, consumo de medicamentos y de ácido fólico previo al embarazo y completar la historia clínica, además de solicitar los estudios de laboratorio generales iniciales y así conocer el estado de salud al inicio del embarazo.

Se realizara también un examen clínico completo poniendo atención en las necesidades particulares de cada embarazada y refiriéndolas de ser necesario a interconsultas con el servicio de nutrición, dental u otra especialidad de apoyo en caso de tener patologías de base tales como diabetes, hipertensión, hipo o hipertiroidismo, entre muchas otras.

El conocimiento de la frecuencia de las visitas prenatales, los kilos que por mes debe de subir la embarazada, el tipo de calzado que debe usar, la prevención de estrías, así como los cálculos de la edad gestacional y la predicción de la fecha probable de parto; así como los tiempos de realización y objetivo de los diversos estudios de tamizaje que se realizan durante la gestación son información que no puede faltar en la primera visita.

El embarazo que consta de nueve meses, es dividido en tres trimestres para su estudio, y en cada uno de los cuales el bebé presenta características de crecimiento y desarrollo distintas por lo que la madre tendrá cambios fisiológicos en ese tiempo secundarios a las mismas, trayendo consigo una serie de molestias que pueden ser mínimas para algunas mujeres, pero para otras son muy marcadas haciendo necesaria la valoración y en ocasiones el manejo de las mismas.

En las consultas prenatales del primer trimestre que van desde el momento de la concepción hasta el final de la semana 13, además de lo mencionado anteriormente, tiene especial importancia la realización de un screening de primer trimestre, que significa tamizaje y consiste en la utilización de métodos no invasivos que se realiza en la población embarazada en general entre la semana 11 y 13.6 de gestación. Esto con el fin de seleccionar aquellas embarazadasquetienen más probabilidadesqueel promedio de la población de presentar una determinada alteración cromosómica basados en la detección de marcadores de riesgo. Estos marcadores consisten en alguna característica que si bien no constituye una malformación, se puede encontrar asociada a mayor riesgo de padecer una anomalía cromosómica.

Son varios los métodos de screening que pueden aplicarse a una población durante el primer trimestre; los más utilizados durante éste periodo de la gestación son la edad materna, exploración ultrasonográfica que nos permite medir la translucencia nucal fetal y la determinación de los niveles de algunas hormonas en sangre materna. El uso de más de un marcador aumenta el porcentaje de detección, por lo que en la actualidad es común que se les solicite más de uno de ellos o que se recurra a buscar otros marcadores ultrasonográficos como la evaluación de la presencia de el hueso nasal y la flujometria del ductus venoso fetal. Todo lo anterior será evaluado y se colocará en el contexto clínico
de cada mujer gestante por su Médico Ginecoobstetra, aprovechando el avance de la ciencia en éste campo para darle a los padres una mayor tranquilidad durante el periodo de la «dulce espera».

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